La pregunta ya no es solo “cuándo” terminará la Sagrada Familia. La pregunta es cómo lo hará. Y la respuesta empieza a dibujarse en la Fachada de la Gloria, la que está llamada a ser el acceso principal al templo desde la calle Mallorca.
En marzo de 2025, el Patronato de la Junta Constructora anunció que ha solicitado tres propuestas a Miquel Barceló, Cristina Iglesias y Javier Marín. Con esos proyectos, decidirá qué artista —o qué combinación de artistas— llevará finalmente a cabo la ejecución.
La Fachada de la Gloria: la última gran puerta
La Sagrada Familia avanza por fases. Y la Fachada de la Gloria es una de las más sensibles, por dos motivos.
Primero, porque será la entrada principal. Es decir: el lugar donde se ordena la experiencia de llegada, el umbral que te recibe y marca el tono.
Segundo, porque no es una fachada “más”. Es la que todavía debe definirse en su dimensión artística, con un programa escultórico de gran escala.
¿Qué significa “preseleccionados”?
No es un nombramiento definitivo. Es un paso previo.
- La basílica ha pedido a los tres artistas que presenten una propuesta artística.
- El Patronato usará esas propuestas para decidir quién ejecuta el proyecto final.
- Algunos medios indican que el calendario apunta a tener las propuestas a finales de año.
Tres artistas, tres lenguajes, un mismo reto
La elección de un trío (y no de un único nombre) sugiere que aquí importa la comparación de enfoques. También abre la puerta a una solución compartida.
Miquel Barceló llega con una trayectoria ligada a proyectos de gran visibilidad y escala. RTVE recuerda intervenciones como las realizadas en la Catedral de Mallorca y trabajos recientes vinculados a Notre-Dame de París, referencias que ayudan a entender su encaje en un contexto monumental.
Cristina Iglesias aporta un perfil muy conectado a la relación entre obra y arquitectura. En el mismo contexto informativo, RTVE subraya la autoría de las puertas monumentales del Museo del Prado, un ejemplo claro de intervención contemporánea en un espacio patrimonial central.
Javier Marín completa la terna desde la práctica escultórica y la carga simbólica de proyectos religiosos y públicos. RTVE menciona su autoría del retablo mayor de la Catedral de Zacatecas, un antecedente relevante cuando se trata de narrativas y presencia material a gran escala.
La obra ya está en marcha
Mientras se decide el lenguaje artístico, la construcción avanza.
Según la información publicada por la Sagrada Familia, en 2025 se trabaja en la verticalidad de la Fachada de la Gloria. Ya se prepara el alzamiento de sus cuatro torres y el objetivo del año es completar las ocho columnas que las sostendrán.
Un final que también es un debate urbano
La Fachada de la Gloria tiene un elemento añadido: la escalinata proyectada hacia la calle Mallorca. Es un punto delicado, porque afecta al entorno inmediato y lleva años generando discusión pública y política.
Por eso, hablar del “final” de la Sagrada Familia hoy significa hablar de dos capas a la vez:
- la capa constructiva, que avanza;
- y la capa urbana y simbólica, que sigue negociándose.
Por qué merece la pena seguir esta noticia
Porque se está decidiendo cómo se cierra un relato que lleva más de un siglo escribiéndose.
Y porque la elección entre tres propuestas —o la posible combinación de varias— plantea una cuestión contemporánea de fondo: cómo conviven el legado y el presente sin que uno anule al otro.
