El astronauta de Salamanca, su origen y autor.

Astronauta de Salamanca, estado actual (diciembre 2021). Foto @nunurix

¿Sabes cuál es el origen del astronauta de Salamanca?

A más de uno le volará la cabeza encontrarse un astronauta en una catedral con siglos de historia. Esta pequeña escultura es mucho más joven que el lugar donde se aloja.

Así que, ningún antiguo cantero fue capaz de adelantarse a los viajes espaciales, aunque sea atractivo pensarlo.

Con motivo de la celebración de Las Edades del Hombre y el V Centenario del Descubrimiento de América, a finales de 1991, se restauró la «Puerta de Ramos» de la Catedral Nueva. Al estar construida en piedra arenisca de Villamayor, se encontraba muy deteriorada tras siglos de intemperie y lluvia.

En esta ocasión, con el beneplácito patrimonial y catedralicio, se decidió introducir en la portada elementos nuevos muy posteriores a la cronología del edificio para que fuera evidente esta renovación. Esta tarea se encargó a dos artistas: Juan Iglesias y Miguel Romero (autor del astronauta).

De este modo, además del astronauta de Salamanca, veremos diversos animales como: una cigüeña, un perro comiendo uvas, una lechuza o un cangrejo de río. También encontraremos otros más humorísticos como un dragón comiendo un helado de dos bolas (quizá haciendo referencia al salmantino Café Novelty) o un lince fumando (crítica a la acción del hombre sobre la naturaleza).

Este tipo de guiños realizados por los canteros ya se realizaba desde el medievo. Para Salamanca este tipo de intervención, supone otro atractivo juego para los turistas, como ya ocurre con la rana de la fachada de la universidad.

El astronauta de Salamanca necesita ser protegido.

Desafortunadamente, estos añadidos contemporáneos también han tenido que ser restaurados. Hemos podido leer en prensa como Miguel Romero lamentaba como «No habrá menos de veinte ataques, de elementos que faltan respecto a cómo lo dejamos». También comentó cómo él mismo retiró los cristales de un botellazo que recibió el astronauta nada más retirar los andamios, o como acariciar la liebre se había convertido en una tradición (encontrándose ya desgastada por el roce).

¿Sabes de alguien que no conoce la historia del astronauta de Salamanca?, envíale este texto y sacia así su curiosidad.

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