Maite Vroom: transformando el archivo en memoria

En la obra de Maite Vroom, lo fantástico surge desde la memoria y se construye con materiales reales: cartas, testimonios, documentos, rastros. Su práctica nos coloca ante una pregunta muy contemporánea: ¿qué parte de una historia familiar puede reconstruirse y qué parte siempre tendrá que imaginarse?

Investigar para poder contar

Maite Vroom trabaja desde la investigación y el archivo. Reúne fragmentos, los ordena, los contrasta y, a partir de ahí, compone una narración visual donde el pasado no se presenta como algo cerrado. Se presenta como algo que vuelve.

En ese proceso hay una tensión que nos parece clave: la obra no pretende “ilustrar” un hecho histórico. Busca activar una experiencia. A veces la memoria se comporta como un documento; otras, como un sueño. Y justo en ese cruce aparece lo fantástico.

«8.Oct.1944, 2025»: el libro-objeto como relato biográfico

Uno de los ejes más potentes de su producción reciente es el proyecto «8.Oct.1944, 2025», concebido como libro-objeto y relato biográfico. La artista reconstruye la historia de su abuelo —holandés, apresado durante la II Guerra Mundial— a través de cartas y testimonios. Ese punto de partida no se convierte en sentimentalismo. Se convierte en estructura.

La obra se plantea como una edición cuidada y exigente, donde cada volumen funciona como una capa de lectura. Y hay un gesto precioso en el proceso: el tercer volumen, aún en producción, se regalará a quien adquiera el libro de artista, como si el proyecto siguiera creciendo con la persona que lo acoge.

El absurdo como herramienta: humor, fricción y verdad emocional

Aunque el origen sea una herida familiar, Maite Vroom no renuncia al sentido del humor ni al absurdo como estrategia. Ese tono no resta gravedad: la vuelve más compleja. Nos recuerda que, incluso en los relatos más duros, la realidad está llena de extrañezas, contradicciones y detalles que descolocan.

En su obra, lo absurdo funciona como una forma de lucidez. Lo real se vuelve verosímil, pero nunca del todo estable. Y ese temblor es parte del relato.

Maite Vroom en Hybrid: memoria, objeto y presencia

En el contexto de Hybrid, su propuesta se vive desde la cercanía del objeto y la intimidad del archivo. Nos gusta pensarla como una pieza que se sostiene en dos tiempos: el histórico y el emocional. Quien se acerca no solo “lee” una historia: la atraviesa, reconoce ecos, completa huecos, se queda con preguntas.

Así, lo fantástico no aparece como fuga. Aparece como la forma que toma la memoria cuando insiste.

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