Cuando el museo se convierte en una experiencia sonora
En Veo Arte en todas pArtes hemos hablado en varias ocasiones de iniciativas que invitan a recorrer los espacios culturales desde la escucha. Los recorridos sonoros se han convertido en una herramienta cada vez más utilizada por museos e instituciones culturales para activar nuevas formas de mediación.
En artículos anteriores hemos visto cómo estas propuestas transforman la manera en que habitamos los espacios culturales, invitándonos a recorrerlos con otro ritmo y a prestar atención a aspectos del entorno que normalmente pasan desapercibidos.
En esta misma línea se sitúa «Museo Aural», el nuevo proyecto del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que propone descubrir el museo a través de piezas sonoras diseñadas específicamente para sus salas.
La propuesta invita a experimentar el museo desde un lugar distinto: escuchándolo.
Un museo que también se escucha
«Museo Aural» plantea una forma diferente de visitar el museo. Los visitantes pueden acceder a varios recorridos sonoros disponibles en la web del Reina Sofía, que se escuchan con auriculares mientras se recorren distintos espacios del edificio.
El proyecto se distancia deliberadamente de la audioguía tradicional. No busca explicar las obras ni ofrecer datos históricos. En su lugar, propone activar la escucha del visitante.
El objetivo es abrir nuevas formas de relación con el museo y con el espacio que habitan las obras.
Recorrer el museo con los oídos
Cada recorrido está diseñado para escucharse en ubicaciones concretas del museo. El sonido dialoga con la arquitectura, con las obras y con elementos del entorno que muchas veces pasan desapercibidos.
De este modo, la visita deja de ser exclusivamente visual. El visitante se convierte en una especie de explorador sonoro que descubre el museo a través de pequeños gestos de atención.
Este enfoque conecta con prácticas contemporáneas vinculadas al arte sonoro, la escucha expandida o las derivas espaciales.
Los primeros recorridos
El proyecto comienza con varias propuestas creadas por artistas y colectivos vinculados a la creación sonora contemporánea.
Entre ellos destacan:
- cabosanroque, colectivo que investiga las relaciones entre sonido, tecnología y espacio.
- Carne Cruda, conocido proyecto radiofónico que propone distintos recorridos vinculados a las vanguardias.
- Emilio Tomé, artista sonoro interesado en la escucha como forma de investigación del entorno.
Cada recorrido propone una manera diferente de escuchar el museo.
En algunos casos se presta atención a detalles arquitectónicos casi invisibles. En otros, el sonido propone nuevas lecturas del espacio o del ambiente que rodea a las obras.
«Museo Aural» no pretende sustituir las audioguías tradicionales. Más bien plantea otra forma de mediación cultural. En lugar de ofrecer una interpretación cerrada, las piezas sonoras funcionan como dispositivos que activan la percepción del visitante. La experiencia no se basa en recibir información, sino en escuchar y construir la propia relación con el espacio.
Aprender a escuchar el museo
En los últimos años, muchos museos han comenzado a explorar nuevas formas de relación con sus públicos. El objetivo ya no es solo transmitir conocimiento, sino generar experiencias que conecten con las personas desde diferentes sentidos.
El sonido permite construir narrativas invisibles y abrir otras maneras de habitar los espacios culturales.
Con «Museo Aural», el Museo Reina Sofía propone precisamente eso: un museo que no solo se mira. También se escucha.
Y quizá, en esa escucha atenta, descubramos que el museo siempre ha estado lleno de sonidos que todavía no habíamos aprendido a oír.
