Richard Avedon y Alejandro Cartagena en Fundación MAPFRE

Quedan pocos días para visitar las dos exposiciones que ocupan actualmente la Sala Recoletos de Fundación MAPFRE en Madrid. Richard Avedon. In the American West, 1979-1984 y Alejandro Cartagena. Ground Rules permanecerán abiertas hasta el próximo 30 de agosto.

Aunque pertenecen a generaciones diferentes y emplean lenguajes distintos, sus trabajos establecen un diálogo muy preciso. Ambos observan el territorio a través de las personas que lo habitan. También cuestionan los relatos construidos alrededor del sueño americano, el progreso, la frontera o el trabajo.

No estamos ante dos exposiciones reunidas de manera casual. La obra de Avedon fue una referencia directa para uno de los primeros proyectos de Cartagena. Visitar ambas muestras permite comprobar cómo algunas preguntas atraviesan la historia de la fotografía, aunque las respuestas cambien.

Richard Avedon: el Oeste fuera del mito

In the American West nació en 1979 a partir de un encargo del Amon Carter Museum of American Art de Fort Worth, Texas. Durante cinco años, Richard Avedon recorrió el oeste de Estados Unidos fotografiando a mineros, trabajadores, feriantes, vaqueros y vendedores.

El proyecto se alejaba por completo de las representaciones tradicionales del Oeste americano. En sus fotografías no aparecen grandes paisajes, horizontes abiertos ni figuras heroicas. Avedon elimina cualquier elemento que pueda alimentar esa leyenda. Sitúa a las personas delante de un fondo blanco y concentra toda la atención en sus cuerpos, sus rostros, su ropa y sus gestos.

La exposición reúne por primera vez en España las 110 copias de referencia que el propio fotógrafo seleccionó y trabajó con su equipo. Se presentan de forma lineal, respetando la secuencia del libro publicado en 1985. Incluso los espacios en blanco de aquella edición se trasladan a las paredes de la sala. La muestra permite, por lo tanto, aproximarse no solo a las fotografías, sino también a la manera en que Avedon construyó el relato. Fundación MAPFRE

El fondo blanco parece neutral, pero ninguna fotografía lo es. Avedon selecciona a las personas, decide cómo colocarlas y espera hasta encontrar una expresión concreta. Algunas sesiones llegaron a prolongarse durante dos días. La aparente sencillez es el resultado de un proceso minuciosamente preparado.

Cuando la serie se presentó en 1985, parte de la crítica consideró que aquellas imágenes eran crueles. No veían en ellas el Oeste orgulloso y optimista difundido por el cine y la publicidad, sino cuerpos cansados, miradas incómodas y vidas marcadas por el trabajo.

Esa tensión continúa presente. ¿Avedon concede protagonismo a personas habitualmente invisibilizadas o las convierte en personajes dentro de su propia visión del Oeste? La exposición no resuelve completamente esta pregunta, pero nos obliga a plantearla. Y quizá sea precisamente ahí donde conserva buena parte de su interés.

Alejandro Cartagena: las reglas que organizan el territorio

Si Avedon aísla a cada persona frente a un fondo blanco, Alejandro Cartagena amplía el encuadre. Observa los sistemas que condicionan la vida de esas personas: la vivienda, el transporte, la frontera, la especulación urbana, la contaminación o el acceso desigual a los recursos.

Nacido en Santo Domingo en 1977 y afincado desde la adolescencia en Monterrey, Cartagena lleva más de veinte años fotografiando las transformaciones sociales y territoriales de México. Ground Rules es la primera gran exposición dedicada al conjunto de su trayectoria.

El recorrido reúne más de veinte series organizadas en seis apartados. Frente a la idea de que una única fotografía puede condensar un acontecimiento, Cartagena trabaja mediante la repetición, la acumulación y la variación. Sus imágenes adquieren sentido cuando se relacionan entre sí.

Esta forma de trabajar resulta especialmente visible en Carpoolers. Durante casi un año, el fotógrafo se situó sobre una pasarela peatonal desde la que podía observar las camionetas que trasladaban a los trabajadores hacia el centro de Monterrey. Las imágenes, tomadas desde arriba, muestran a los obreros viajando en las cajas traseras de los vehículos.

La repetición transforma una escena cotidiana en la evidencia de un problema estructural. No vemos únicamente a varias personas desplazándose hacia sus trabajos. Vemos las consecuencias de un crecimiento urbano que construyó viviendas en la periferia sin desarrollar una red suficiente de transporte público.

En Suburban Bus, Cartagena cambia de posición y entra en el autobús. El trayecto diario de miles de trabajadores se convierte en una experiencia de espera, cansancio y encierro. Por su parte, Suburbia Mexicana documenta la expansión de urbanizaciones levantadas bajo la promesa de una prosperidad que muchas veces no llegó. Las viviendas se multiplicaron, pero las infraestructuras necesarias para habitarlas quedaron atrás.

El título de la exposición, Ground Rules, puede traducirse como «reglas básicas». Alude a las limitaciones que Cartagena establece para desarrollar cada proyecto, pero también a las fuerzas políticas, económicas y sociales que organizan el territorio y determinan quién puede habitarlo, atravesarlo o abandonarlo. Fundación MAPFRE

De Avedon a Cartagena

La relación entre las dos exposiciones se hace explícita en Identidad Nuevo León, un proyecto realizado por Alejandro Cartagena y Rubén Marcos entre 2005 y 2006.

Inspirados por In the American West, recorrieron veinticinco municipios de Nuevo León y realizaron alrededor de ochocientos retratos. Sin embargo, el homenaje también marca una diferencia. Cartagena no busca una imagen aislada capaz de representar a una comunidad. Construye un tejido social mediante la acumulación de rostros, lugares y experiencias. Dossier de la exposición

Avedon concentra la mirada en el individuo. Cartagena desplaza la atención hacia las estructuras que rodean y condicionan a ese individuo. Uno elimina el paisaje para impedir que el mito se imponga sobre la persona. El otro reconstruye el territorio para mostrar que nuestras vidas nunca pueden separarse de las decisiones políticas y económicas que lo organizan.

En ambos casos, la fotografía cuestiona la imagen idealizada del sueño americano. En Avedon aparece a través de las personas cuyo trabajo sostiene una sociedad que rara vez las convierte en protagonistas. En Cartagena se manifiesta en las urbanizaciones abandonadas, los largos desplazamientos diarios, las fronteras y las promesas incumplidas del desarrollismo.

Cuando la fotografía deja de ser una prueba

Ground Rules no se limita a la fotografía documental. Cartagena también trabaja con archivos, collage, fotolibros, NFT y vídeos generados mediante un modelo de inteligencia artificial entrenado con sus propias imágenes.

Esta diversidad no responde únicamente al deseo de experimentar con nuevas herramientas. Parte de una duda fundamental: hasta qué punto una fotografía puede explicar la realidad.

Cartagena recorta, reorganiza y transforma sus propias imágenes. Con ello hace visibles los procesos de selección y montaje que participan en cualquier relato fotográfico. La fotografía deja de presentarse como una prueba transparente para reconocerse como una construcción.

Este cuestionamiento también permite regresar a Avedon desde otra perspectiva. Sus retratos nunca pretendieron ser neutrales. El fondo blanco, la pose, la selección de las personas y la secuencia de las imágenes construyen una ficción sobre el Oeste. Una ficción consciente que se enfrenta a otra anterior: la del territorio heroico difundido por el cine, la publicidad y la cultura popular.

Dos exposiciones para pensar quién construye las imágenes

La convivencia de estas dos muestras permite observar cómo ha cambiado la fotografía durante las últimas décadas. También demuestra que algunas de sus preguntas permanecen.

¿Quién tiene derecho a representar a una comunidad? ¿Qué queda fuera del encuadre? ¿Puede una fotografía mostrar las estructuras que condicionan una vida? ¿Qué responsabilidad asume quien construye y difunde esas imágenes?

Avedon y Cartagena no ofrecen las mismas respuestas. Tampoco miran desde el mismo lugar. Sin embargo, ambos rechazan las narraciones simples y utilizan la fotografía para interrumpir una imagen demasiado cómoda del territorio.

No hay una única América ni una única forma de fotografiarla. Hay relatos que deciden quién aparece, quién desaparece y qué vidas merecen ocupar el centro de la imagen.

Información práctica

Richard Avedon. In the American West, 1979-1984 y Alejandro Cartagena. Ground Rules pueden visitarse hasta el 30 de agosto de 2026 en la Sala Recoletos de Fundación MAPFRE, situada en el paseo de Recoletos, 23, Madrid.

La entrada general cuesta 5 euros y permite visitar las dos exposiciones. El acceso es gratuito los lunes no festivos, de 14:00 a 20:00 horas. De martes a sábado, la sala abre de 11:00 a 20:00 horas; los domingos y festivos, de 11:00 a 19:00 horas.

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