La ciudad que construimos cuando éramos ricos

Este post está dedicado al proyecto La exposición expandida cuya propuesta es convertir un post en una sala de exposiciones como ejercicio curatorial.

La ciudad que construimos cuando éramos ricos

La ciudad es nuestro hogar social, donde nos relacionamos, convivimos, trabajamos… La ciudad es un espacio cambiante, que se transforma por su propio uso, crece…  ¿Qué ocurre cuando se invierte mucho dinero en vivienda e infraestructuras? Pues que la ciudad cambia rápidamente, tan rápido que a veces resulta difícil asumir el cambio.

Este fenómeno no es exclusivo de los tiempos que vivimos, en otros momentos de la historia, las ciudades se han visto afectadas por cambios estructurales, guiados por planes urbanísticos o tendencias especuladoras en relación al valor del suelo.

La mayoría de los artistas seleccionados para esta sala, formaron parte de alguna de las sucesivas exposiciones de Premio Joven de Artes Plásticas de la Universidad Complutense de Madrid. Resulta muy interesante ver como existen entre ellas múltiples hilos discursivos que las vinculan entre sí. Por ello he decidido destacar uno de ellos poniéndolo en relación con el tema que nos ocupa.

En esta sala se ponen de manifiesto las relaciones entre el individuo y el espacio urbano que se transforma. Para ello, he decidido articular esta sala en torno a cuatro grandes temas: Angustia por el espacio, Ansiedad por la monumentalidad, Construcciones de dinero y Rehabitando la ciudad o buscando nuevos usos.

Las dos primeras secciones de esta sala se refieren a los sentimientos inducidos al individuo, según adopte un papel activo o pasivo en la transformación especulativa de su cuidad. La tercera hace referencia a la evidencia del binomio construcción-dinero que produjo la emergencia de grandes edificios y transformaciones radicales del entorno urbano. Y por último me gustaría finalizar con una mirada optimista donde se demuestra como el individuo se ha ido adaptando, encontrando nuevos usos y formas de vivir la ciudad.

La angustia por el espacio

Uno de los fenómenos transformadores que se producen, tienen relación con el incremento de la capacidad para alojar población. Esto se puede conseguir de dos formas diferentes: conquistando nuevos espacios más allá de los límites de las ciudades o parcelando los espacios habitables hasta la mínima expresión.

En la obra “Distintivos”, Jorge Anguita nos habla de esto precisamente, de cómo el individuo es afectado por la fiebre de la construcción. De los famosos “minipisos”, en contraposición de las grandes torres de oficinas. Todo ello como consecuencia de prácticas políticas que se han diseminado por todo el país, independientemente de las siglas y el color bajo el que actuaban.

Distintivos (2010), Jorge Anguita Mirón

Como complemento y haciendo énfasis sobre el sentimiento de angustia producido por la parcelación de espacios habitacionales, me gustaría traeros a colación la obra “Incubitas”, de Isabel Tallos.

Incúbitas (2006), Isabel Tallos Tanaro

Ansiedad por la monumentalidad

Otro de los sentimientos relacionados con la construción desmesurada, es la ansiedad por la monumentalidad. Es decir, la ansiedad por acumular edificiós que se signifiquen el horizonte de las ciudades. Parecía que había una necesidad compulsiva de dotar a cada núcleo urbano de un museo/centro cultural, un polideportivo, un aeropuerto… edificios cuya planificación no va más allá del día de su inauguración o cuyo coste de mantenimiento se convierte en insostenible.
Las imágenes que aparecen a continuación, son dos muestras de carácter documental de edificios de grandes dimensiones que fueron construidos en núcleos urbanos rompiendo la estética predominante del entorno. La figura de la izquierda se trata del CREAA de Alcorcón, un centro cultural de enormes dimensiones, cuyas obras están finalizadas pero permanece cerrado a la espera de presupuesto y programación. En la figura de la derecha aparece el nuevo Palacio de Congresos de la Ciudad de Oviedo, cuya ruptura con el entorno y forma le ha llevado ganarse el sobrenombre de “nave espacial”.

CREAAdo de la nadaPalacio de Congresos
De dcha a izq, CREAADo de la nada por Nuria G. y Palacio de congresos por (゚∀゚) RONiN (゚∀゚)

Construcciones de dinero

Daniel Silvo González
Tres formas de doblar un dolar (2009), Daniel Silvo González

Fue una época en la que “invertir en ladrillo” era un valor seguro y los bancos eran todo facilidades para que las familias se endeudaran con la seguridad de que nada pasaría duarante los siguientes 50 años de sus hipotecas. Era fácil construir e hipotecarse.

Carlos Fernández Pello
Levantando el país (2009), Carlos Fernández Pello

La construcción además, era una fuente de empleo donde muchos jóvenes vieron la oportunidad para salir adelante. Todos nos vimos involucrados, todos vivimos el sueño de ser ricos o de al menos mejorar nuestra condición de vida.

María de Iracheta Martín
Minerales en construcción (2010), María de Iracheta Martín.

Y como resultado, las edificaciones proliferaron, colonizando los cinturones urbanos, eliminando las distacias entre poblaciones y tomando espacios naturales. El resultado ya lo conocéis.

Rehabitando la ciudad o buscando nuevos usos

Pero el individuo siempre sale adelante, como en esta obra de Daniel Vega Borrego, en el que los individuos sustituyen el paisaje bucólico por la soledad de una habitación vacía sin muebles y por terminar de construir.

Daniel Vega Borrego
Déjeuner sur le béton armé (2007), Daniel Vega Borrego

En la siguiente obra, Ausencias de Cristina Ramirez, el espacio abandonado es reinterpretado por el artista que describe la fisonomía de los objetos que pudieran estar o han estado en esos espacios. El espacio adquiere un nuevo uso como lugar intervenido artísticamente.

Cristina Ramírez Bueno
Ausencias (2010), Cristina Ramírez Bueno

Muchas viviendas quedaron inhabitadas porque los lugares donde se constuyeron no estaban acondicionados para ser usados. Uno de esos ejemplos es lo que ocurre en Seseña, una ciudad en medio de la nada y sin ningún tipo de servicios para ser habitada.
En torno a ella, el colectivo mmmm…, ha realizado una acción que consistía en una excursión de un grupo de estudiantes de arquitectura, que visitaron uno de los pisos piloto acondicionados. En este caso el colectivo mmmm… le ha dado un nuevo uso a este espacio como espacio de interés “turístico” y testimonial que nos invita a reflexionar sobre algo que no debería volver a ocurrir.

http://www.mmmm.tv/img/visita_sesena/galeria_visita_sesena2.swf
Visita a Seseña (2008), de mmmm...

Otra iniciativa de mmmm… fue las construcción de unos bancos públicos con forma de semiesfera. Estos asientos se crearon como una fórmula de recuperar un espacio de transito y convertirlo en uno de encuentro. El objetivo de estos asientos era propiciar el dialogo entre desconocidos, tal inicaitiva tuvo tanto éxito que se solicitó su permanencia hasta el cambio de estación.

Meeting bowls (2011), de mmmm...

¿Y tú, conoces alguna otra intervención artística que recupere espacios que han perdido su uso?

 

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7 thoughts on “La ciudad que construimos cuando éramos ricos

  1. Excelente repaso, Nuria. No pude evitar recordar los monumentos extravagantes que quedaron abandonados en los países de la ex-URSS y Yugoslavia, y cómo se parecen a lo que ha dejado ahora la fiebre inmobiliaria. Por cierto, las obras que nos traes son reflexiones muy interesantes sobre este absurdo y, en algunos casos, ensayan respuestas que promueven una verdadera apropiación social del espacio.

    1.  Muchas gracias Jorge pr tus palabras, me gusta lo que comentas sobre que son “ensayos de respuestas que promueven una apropiación real del espacio”, no lo había visto así y me gusta. 🙂
      Un abrazo

  2. Muy interesante la visión de la burbuja inmobiliaria a través del arte;  como el afán de crecer y crecer, y hacer ciudades cada vez menos habitables al ser humano, menos cálidas ha ido relegando el concepto social de ciudad, recuperado en la parte final de este post por las intervenciones de colectivos que buscan una vuelta a las relaciones sociales.
    Fantástica la obra de Isabel Tallos que expresa bastante bien el agobio que se puede llegar a sentir en una ciudad grande.
    Fantástico.

    1.  Si, resulta interesante comprobar como se han construidos monumentos más que edificios, porque ha primado su grandeza frente a su utilidad. Isabel Tallos fue selecionada el año pasado en Premio Joven con esta obra http://bit.ly/IVA8eO, te recomiendo que veas el resto de su obra, es altamente recomendable.
      Un abrazo

  3. Genial Nuria! Unas reflexiones muy oportunas en los tiempos que corren que nos invitan a pararnos a pensar en los errores cometidos pero siempre con la esperanza de salir adelante. La elección de las obras no podía ser más acertada. Muy interesantes las acciones del colectivo mmmm… y su recuperación de espacios. Enhorabuena!

    1.  Muchas gracias María, es del todo frecuente como este tipo de discorsos viran hacia lo negativo sin aprotar ningún aliento de esperanza.
      Un abrazo

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