La exposición «Wunderkammer» de Ana Juan en CentroCentro no es una mirada al pasado ni una recopilación de grandes éxitos. Se presenta como un proyecto nuevo, concebido específicamente para este espacio, donde la artista despliega un territorio en construcción. Una exposición sin casi cartelas, que deja la imaginación volar.
El título —«Wunderkammer», cámara de las maravillas— no remite tanto a la acumulación de objetos como a la creación de un universo propio. Un lugar donde imágenes, ideas y relatos conviven y se transforman constantemente.
El dibujo como eje… y como punto de partida
El recorrido comienza con el dibujo en su forma más esencial: grafito sobre papel. Es el lenguaje desde el que Ana Juan se relaciona con el mundo. Sin embargo, la exposición no se queda ahí. Poco a poco, las imágenes se expanden hacia otros formatos:
- escultura
- animación
- proyecciones
Este tránsito resulta clave. Las figuras dejan de habitar el papel para ocupar el espacio. Se transforman, evolucionan y, en cierto modo, adquieren cuerpo. Es precisamente en ese desplazamiento donde la propuesta gana fuerza. El dibujo no se abandona, sino que se desborda.
Una fábula visual para un presente incierto
Uno de los aspectos más interesantes de «Wunderkammer» es su capacidad para hablar del presente sin recurrir a lo literal. La exposición se construye como una fábula visual. Un relato simbólico donde lo humano, lo animal y lo vegetal se entrelazan.
Las figuras que aparecen —extrañas, híbridas, a veces inquietantes— no buscan representar una realidad concreta. Más bien funcionan como metáforas de un tiempo marcado por la incertidumbre.
Ana Juan lo plantea desde la ambigüedad:
- lo verdadero y lo falso se confunden
- lo real y lo imaginado conviven
- lo íntimo y lo colectivo se entrelazan
En este sentido, la exposición conecta con una idea que nos interesa especialmente: el arte como herramienta para pensar lo que no sabemos nombrar.
Un archivo vivo de imágenes y relatos
Más de un centenar de piezas conforman esta «cámara de las maravillas». Muchas de ellas han sido creadas en el último año. No se trata de una acumulación sin orden. Hay una lógica interna, casi narrativa, donde cada obra funciona como un fragmento dentro de un todo mayor.
El resultado recuerda a un archivo vivo: un sistema de imágenes que se relacionan entre sí y que invitan a quien visita la exposición a establecer sus propias conexiones.
No hay un único recorrido posible, ni una lectura cerrada. Y ahí está parte de su potencia.
Información para la visita
- 📍 Lugar: CentroCentro
- 📅 Fechas: del 29 de enero al 3 de mayo de 2026
- 🏢 Espacio: Planta 5
- 🎟️ Entrada: gratuita
Nosotras seguiremos atentas a propuestas como esta, que nos recuerdan que el arte no solo se mira: también se piensa, se recorre y se habita.
